lunes, 5 de septiembre de 2022

Día Internacional de la Mujer Indígena

 

                                                               Educatolerancia

El Día Internacional de la Mujer Indígena se conmemora el 5 de septiembre como un homenaje para rendir tributo a todas las mujeres indígenas del mundo, para reconocer los retos que enfrentan y la función clave que desempeñan en sus comunidades como portadoras de las herencias de saberes, conocimientos, prácticas y experiencias de sus pueblos, además de consolidar la paz y su gran conocimiento en prácticas medioambientales sostenibles.

Las mujeres indígenas custodian las tradiciones y los recursos naturales de sus comunidades, pese a que constituyen uno de los pueblos más vulnerables y marginados del mundo. La pandemia, sumada a la restricción del acceso a su participación, la justicia y a servicios fundamentales como la educación y la atención sanitaria han venido a profundizar la situación de desigualdad estructural y las múltiples formas de discriminación previa que ya sufrían, y que afecta gravemente sus oportunidades y el ejercicio de sus derechos en igualdad de condiciones.

domingo, 28 de agosto de 2022

28 de Agosto de 1936 Martin Luther King pronuncia su discurso ‘I Have A Dream’

 

El 28 de agosto de 1963, poco después de ser puesto en libertad, Martin Luther King se puso a la cabeza de la Marcha a Washington, una manifestación masiva que culminó con su mítico discurso ‘I have a dream’ frente a 250.000 personas.

Al año siguiente recibiría el Premio Nobel de la Paz.

#MovimientocontraaIntolerancia #StopRacismo #Historia #MartinLutherKIng #Paz

miércoles, 24 de agosto de 2022

Denuncian insultos y amenazas de la alcaldesa de San Bartolomé de Béjar (Ávila) contra un vecino con discapacidad

 

Movimiento Contra la Intolerancia asistirá jurídicamente al hombre que ha denunciado los hechos en redes sociales

Movimiento contra la Intolerancia asistirá jurídicamente a Nicolás García, vecino de San Bartolomé de Béjar (Ávila) y con discapacidad intelectual, a la que la alcaldesa del municipio, Montserrat Hernández, llamó “inútil” y “payaso”.

“Inútil, payaso, eres el tonto del pueblo”, le espetó, lo que podría ser un delito de odio, según señala Movimiento contra la Intolerancia a través de un comunicado remitido a Europa Press.

El director de la oficina de Delitos de Odio de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, ha manifestado que tras visionar el video de los insultos, encuentra en ellos “un presunto delito de odio de la alcaldesa hacia el vecino”.

De esta forma, y según precisan desde el movimiento, pondrá los hechos en conocimiento de la Fiscalía de Delitos de Odio y, además, asistirá jurídicamente al afectado.

Según el vecino, la alcaldesa le ha sometido, presuntamente, a “continuas vejaciones e insultos”, desde que no la votó hace tres años.

“Desde esa fecha la edil no tiene trato, excepto para insultarlo cada vez que se lo encuentra a solas por la calle”, según el comunicado.

El vecino, que cuida desde hace tiempo a su madre centenaria, ha hecho pública su denuncia en redes sociales a través de un video en el que solicita ayuda legal, ya que de los insultos la alcaldesa ha pasado “a las amenazas”.

Unas amenazas que van dirigidas a “quitarle” a su madre (101 años), quien es “consciente” de todo lo que está pasando, y quien se pregunta “¿Qué le hemos hecho nosotros para que nos haga esto?”.

https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/denuncian-insultos-amenazas-alcaldesa-san-bartolome-bejar-avila-vecino-discapacidad_1_9262489.html

martes, 23 de agosto de 2022

Fanatización, extremismo, crímenes de odio y terrorismo : La sociedad debe encararlos



Esteban Ibarra, hace un magnífico análisis sobre los cuatro grandes peligros a los que tiene que afrontar nuestro sistema democrático. Peligros que, en ocasiones, se minimizan por desconocimiento.

El recuerdo de las víctimas de los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils junto al intento de asesinato terrorista contra Salman Rusdie nos debe de invitar a repensar los procesos que devienen en fanatización en torno a posiciones extremistas violentas, a la comisión de crímenes de odio y a los actos de terrorismo.

Solo entendiendo sus raíces y dinámica tendremos la oportunidad de achicar su espacio de desarrollo y minimizar sus daños, pues para hablar de erradicar su existencia supone situarnos en un análisis de otra dimensión que excede a esta reflexión.

La memoria y dolor de las víctimas de este atentado, que nunca debería de ser utilizado para la infamia como sucedió por parte de algunos en las Ramblas, nos debería llevar a preguntar que tenían en mente Younes y sus afines de la célula yihadista construida por el imán de Ripoll.

Los gritos de “morir infieles, morir judíos” según conducía la furgoneta con la  que arrollaba a los viandantes, asesinando e hiriendo a muchas personas, nos mostraron su visión de odio a todo lo que no eran ellos y la dimensión deshumanizada de su acción criminal.

Igualmente, el atentado reciente que casi acaba con la vida del escritor indio Salman Rusdi, a manos de un joven chiita en EE.UU., y las amenazas de muerte sufridas durante 30 años, nos muestra como argumento, según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, que el responsable de la acción homicida es la propia víctima por escribir “Los versos satánicos”.

En palabras de Nasser Kanaani, portavoz de ese Ministerio, “Rusdhi provocó la ira pública al insultar el sagrado islam y a 1.500 millones de musulmanes. Esta es su justificación de un crimen de odio

¿Y solo sucede con el terrorismo yihadista? ¿Con los crimines de odio y otros terrorismos como los de ETA, los neonazis u otra marca, no sucede?

El enfoque fragmentado de su análisis nos impide desarrollar una visión de conjunto, transversal, para interpretar y rechazar cualquier legitimación de estas acciones. Son la misma praxis.  

Comportamientos justificados desde interpretaciones integristas o totalitarias que asientan la base de un proceso de fanatización, hoy muy efectivo al  contar con las redes sociales y potentes coberturas de propaganda.

La doctrina, el mito, la sugestión y la épica extremista del acto violento, tienen muchos medios de propagación.

El proceso de fanatización del sujeto criminal conlleva una adhesión rígida e idolátrica; construye actitudes y  conductas que  desarrollan  una pasión exagerada, desmedida  en defensa de una idea, teoría, creencia, cultura, estilo de vida, etc.

El presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, identifica en esta columna los peligros a los que la sociedad democrática se enfrenta y a los que hay que vencer.

Es muy visible en ámbitos integristas, ideológicos, incluso futboleros, cuya adhesión incondicional a una causa, a su verdad única o a una persona, supera toda racionalidad.

Con objeto de imponer su voluntad puede ejercer cualquier acción de intolerancia, incluido el asesinato. Tras numerosos crímenes de odio, actos de terroristas, limpiezas étnicas y guerras se halla la intolerancia de muchos fanáticos.

Observamos  extremismos de perspectiva diferente pero de igual esencia, todos contrarios a la armonía, a la moderación y al acuerdo, a la concordia y tolerancia, a la convivencia democrática

La senda de la intolerancia, sea cual sea su forma, es por donde transita el proceso de fanatización. Conlleva una actitud que supone irrespeto, desprecio y rechazo al diferente al que no se considera su dignidad humana, libertad y derechos, y hacia el que se alimenta un odio que puede acabar con su existencia, y claro siempre incorpora la autovictimización. 

Esa senda por el que transcurre el proceso de fanatización del individuo, tiene como horizonte adherirse de manera exacerbada al  extremismo, muy alejado de espacios sociales de consenso.

Observamos  extremismos de perspectiva diferente pero de igual esencia, todos contrarios a la armonía, a la moderación y al acuerdo, a la concordia y tolerancia, a la convivencia democrática.

Pueden existir  estos posicionamientos tanto en lo político, como en lo religioso, cultural, ideológico, en lo ambiental,… con  proyección individual (“lobos solitarios”), en grupos de odio  o de praxis institucional.

Sobre la bases de una polarización que  nos divide  y  enfrenta en torno a múltiples factores y ámbitos, este proceso de fanatización genera dualidades antitéticas que viven en la confrontación, niega la necesaria armonía de contrarios, vive de maniqueísmos profundos sobre lo bueno o malo, alienta la exclusión ideológica y la hostilidad.

El proceso de fanatización extremista, incluso llega a alcanzar la justificación de la violencia.

Y a es aquí donde el  problema se agrava.

Si la derivada extremista puede ser sostenida por multitudes fanatizadas y evoluciona hacia la violencia, esta se enquista y autoreproduce, algo que es es factible si la organización que lo impulsa y  el discurso de odio realizado tienen en su obediencia el uso estratégico de la violencia

EXTREMISMO VIOLENTO

Ante este  problema global que no es  nuevo, ni exclusivo de  una colectividad, credo o nacionalidad,  nadie es inmune a su crecimiento y  afecta a todas nuestras sociedades.

El extremismo violento vulnera la condición humana, no hemos nacido para matarnos los unos a los otros; acaba con la tolerancia y  convivencia; provoca  fracturas sociales y políticas muy graves y profundas, e instituye la amoralidad del “fin justifica los medios” y del “vale todo” para alcanzar sus objetivos. Utiliza la mentira, la injuria y cualquier atributo de quiebra ética, incluido el asesinato, interiorizando que “cuanto peor, mejor”.

No surge de la nada.

Surge de un radicalismo que glorifica la violencia. Se cultiva allá dónde se desprecian los derechos humanos en la transformación social,  donde anida la incomunicación, el prejuicio, las narrativas de agravio y el adoctrinamiento  que alienta la intolerancia o en donde la exclusión social facilite un terreno fértil para el auge del extremismo violento.

La radicalización de la intolerancia es la base de una siembra de actitudes y comportamientos sobre los que se riega el odio y camina el fanatismo, transformando a  los seres humanos en una perspectiva maligna.

Lo  facilita el desarrollo de praxis totalitarias, integristas, racistas, supremacistas, excluyentes o identitaristas, entre otras, que desestabilizan y explotan creencias religiosas o ideologías  para legitimar el uso de la violencia, reclamar poder y fanatizar a sus seguidores. Y aunque sea diferente el móvil del fanático, el extremista violento produce comportamientos semejantes conforme a su esencia totalitaria, ya sea ultranacionalista, ultraintegrista, ultraderechista  o ultraizquierdista, entendiendo por Ultra toda praxis cuyo objeto es ir “Más allá” de la legalidad democrática y del respeto a los derechos humanos.

La radicalización de la intolerancia es la base de una siembra de actitudes y comportamientos sobre los que se riega el odio y camina el fanatismo, transformando a  los seres humanos en una perspectiva maligna

Hay factores de empuje que conducen a los individuos al extremismo violento, como la marginación, desigualdad o persecución, el acceso limitado a una educación de calidad y la negación de derechos y libertades civiles, los agravios ambientales, históricos y socioeconómicos; hay factores de atracción, como los grupos extremistas, bien organizados con discursos convincentes y programas eficaces que proporcionan servicios, ingresos y/o empleo a cambio de la afiliación en  un lugar al que pertenecer y una red social de apoyo; hay factores contextuales que propician un terreno favorable a la aparición de grupos extremistas violentos, tales como la insuficiencia o ausencia de estado de derecho, la corrupción y la criminalidad, incluso factores sectarios de identidad.

DISCURSO DEL ODIO

Es importante señalar  que en todo proceso de radicalización o fanatización, el Discurso de Odio juega un papel estratégico central.

Fue definido por el Consejo de Europa (1997) como aquel que abarca todas las formas de expresión que propaguen, inciten, promuevan o justifiquen el odio racial, la xenofobia, el antisemitismo u otras las formas de odio basadas en la intolerancia, incluida la intolerancia expresada por agresivo nacionalismo y el etno­centrismo, la discriminación y la hostilidad contra las minorías, los inmigrantes y las personas de origen inmigrante”.

El rol del discurso de odio en los procesos de fanatización y  construcción de situaciones y escenarios en donde anida el extremismo violento, con la potencia comunicativa que se despliega en Internet, redes sociales y otros ámbitos de las nuevas tecnologías, revela su capacidad no solo para hackear la mente de las personas sino para desplegar una dinámica agitativa y propagandista capaz de impulsar potentes movilizaciones de apoyo en la sociedad e incluso para abrir escenarios sociales, políticos e institucionales a nuevos populismos, extremismos y opciones donde se manipulan sentimientos con el riesgo de enfrentamiento  total.

El diagnostico de la UNESCO sobre el extremismo violento es rotundo, “constituye una amenaza que no conoce fronteras, y pone de relieve la vulnerabilidad actual de todas las sociedades frente a los retos de la intolerancia, el odio y el miedo. No existe una única causa del auge del extremismo violento, ni una única trayectoria que conduzca a su práctica. También sabemos que la “fuerza bruta” no basta para contrarrestar una amenaza que se basa en visiones exclusivas del mundo y en interpretaciones falsas de la fe, alimentadas por el odio y la intolerancia. Necesitamos un «poder no coactivo».(…) No basta con contrarrestar el extremismo violento: debemos prevenirlo”.

El diagnostico de la UNESCO sobre el extremismo violento es rotundo, “constituye una amenaza que no conoce fronteras, y pone de relieve la vulnerabilidad actual de todas las sociedades frente a los retos de la intolerancia, el odio y el miedo»

Y coincidimos en que: “nadie es un extremista violento de nacimiento. Los extremistas violentos se crean y fomentan. Los jóvenes aprenden a odiar y debemos enseñarles la paz. Los extremistas violentos promueven el temor y la división; nosotros debemos responderles con oportunidades para la implicación civil, con destrezas para el diálogo intercultural. Los extremistas violentos predican la exclusión y el odio; nosotros debemos enseñar derechos humanos, dignidad, tolerancia y solidaridad. Los extremistas violentos se alimentan de la desconfianza y los miedos de los demás, de la falta de confianza en el futuro. Nosotros debemos ofrecer a los jóvenes, hombres y mujeres, un sentido renovado de pertenencia a la sociedad y la comunidad mundial, con una nueva visión del futuro”.

CRÍMENES DE ODIO Y TERRORISMO

¿Qué tienen en común la matanza terrorista de Barcelona-Cambrils, el ataque homicida a Salman Rusdhi, el asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA u otros atentados como el de Barajas, con  la matanza racista de Bufallo,  con la matanza de Utoya (Noruega), del terrorista neonazi  Breivick, con los autores de los crímenes y matanzas antisemitas de París, con los autores de las masacres de intolerancia en  Florida y  de otros centros escolares.

Lo sustancial no es  que sean “locos”, aunque su personalidad sea de sicópatas o sociópatas, lo relevante es que son personas construidas y devenidas en fanáticos extremistas violentos; es un proceso que se debe deconstruir, desde la educación, deslegitimando la violencia, las políticas sociales y de seguridad adecuadas, y la ley democrática. Es una lucha irrenunciable.

La ONU en su Plan de Acción  contra el extremismo violento señalaba que la reiteración de la comisión de crímenes atroces han llevado a las instituciones internacionales a señalarlo como una posición individual o colectiva, antesala de los crímenes de odio y del terrorismo, donde se asume alentar, absolver, justificar o apoyar la perpetración de un acto violento para alcanzar objetivos políticos, ideológicos, religiosos, sociales o económicosconstituyendo una afrenta a los “principios de las Naciones Unidas, consagrados en los derechos humanos universales y las libertades fundamentales.

El Plan  de Acción afirma que en los últimos años, el número de atentados cometidos por extremistas violentos se ha elevado en todo el mundo.  

Y añade: “esta amenaza, no está vinculada a ninguna religión, nacionalidad, cultura o grupo étnico en particular, afecta a la seguridad, el bienestar, libertad y la dignidad de un gran número de personas que residen en países tanto en desarrollo, como desarrollados, lo que constituye un riesgo de alcance mundial para el desarrollo sostenible y una paz duradera. Las respuestas en el terreno de la seguridad son importantes, pero, para que resulten efectivas en el largo plazo, han de combinarse con acciones preventivas globales y locales, que  integren la educación, las ciencias, la cultura, la información y la comunicación”.

Aunque no todos los crímenes de odio son terrorismo, ni todo terrorismo es un crimen de odio, existe un espacio compartido que son los crímenes de odio terroristas. Sin ir más lejos, el nacional-revolucionario Breivick y los nacional-revolucionarios de ETA, cometieron crímenes de odio terroristas por motivo ideológico

El extremismo violento puede concretarse mediante su acción en crímenes de odio y en terrorismo. Ambos no solo se relacionan por su matriz extremista, también por sus efectos y la selección de  víctimas y objetivos que pueden compartir o simultanear.

Aunque no todos los crímenes de odio son terrorismo, ni todo terrorismo es un crimen de odio, existe un espacio compartido que son los crímenes de odio terroristas. Sin ir más lejos, el nacional-revolucionario Breivick y los nacional-revolucionarios de ETA, cometieron crímenes de odio terroristas por motivo ideológico, como en otros casos ya mencionados

En cuanto a los Crímenes o Delitos de Odio, este con­cepto fenomenológico fue adoptado en 2004 por la OSCE, al objeto de poder construir estadísticas para su prevención y posibilitar un confluencia jurídica, y lo significa como: “toda infracción penal, incluidas las infraccio­nes contra las personas y la propiedad, cuando la víctima, el lugar o el objeto de la infracción son seleccionados a causa de su conexión, relación, afiliación, apoyo o pertenencia real o supuesta a un grupo que pueda estar basado en la “raza”, origen nacional o étnico, el idioma, el color, la religión, la edad, la minusvalía física o mental, la orientación sexualu otros factores similares, ya sean reales o supuestos”.

A QUÉ NOS REFERIMOS EN ESPAÑA CUANDO HABLAMOS DE DELITOS DE ODIO

En España no está definido expresamente en el Código Penal; mejor, porque sería excluyente. Cuando hablamos de delitos de odio nos referimos a una amplia tipología que comprende  la circunstancia agravante del 22.4 que ha ido ampliándose hasta su actual redacción: “Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas, antigitanos u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, edad, orientación o identidad sexual o de género, razones de género, de aporofobia o de exclusión social, la enfermedad que padezca o su discapacidad, con independencia de que tales condiciones o circunstancias concurran efectivamente en la persona sobre la que recaiga la conducta”. Y también alcanza  diversos tipos específicos relativos a las libertades y derechos fundamentales, nunca reducible solo al 510, como algunos juristas erróneamente expresan.

En relación al Terrorismo, el artículo 573 del Código Penal lo define como: “la comisión de cualquier delito grave contra la vida o la integridad física, la libertad, la integridad moral, la libertad e indemnidad sexuales, el patrimonio, los recursos naturales o el medio ambiente, la salud pública, de riesgo catastrófico, incendio, contra la Corona, (……) con cualquiera de las siguientes finalidades: 1.ª Subvertir el orden constitucional, o suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas o de las estructuras económicas o sociales del Estado, u obligar a los poderes públicos a realizar un acto o a abstenerse de hacerlo. 2.ª Alterar gravemente la paz pública. 3.ª Desestabilizar gravemente el funcionamiento de una organización internacional. 4.ª Provocar un estado de terror en la población o en una parte de ella”.

Observemos que los Crímenes de Odio y el Terrorismo, no solo pueden compartir objetivos, seleccionar víctimas, tambiéninteractuar, simultanear y realimentarse,

incluso construir  acciones  híbridas  como son los crímenes de odio terroristas que nos muestran las matanzas de Búfalo, Utoya-Oslo, de Barcelona-Cambrils, el crimen de Miguel Angel Blanco o de Rusdhi, entre otros.

Y recordemos que ya la UNESCO planteó en 1995, «la intolerancia engendra violencia; utiliza la violencia para imponer sus planes de exclusión y odio. La intolerancia colectiva es una amenaza para el pluralismo, la democracia y el imperio del derecho. Como en el pasado, la intolerancia ha conducido al fanatismo, al fascismo y a la guerra y sigue haciéndolo actualmente. No hay pretexto para la violencia, sobre todo cuando la violencia conduce a la única situación que es irreversible desde el punto de vista médico: la muerte”.

De la sociedad depende, encarar el problema.

Esteban Ibarra (Presidente de Movimiento contra la Intolerancia)

https://confilegal.com/20220823-fanatizacion-extremismo-crimenes-de-odio-y-terrorismo-la-sociedad-debe-encararlos/

Día Europeo en conmemoración de las Víctimas del Estalinismo y el Nazismo 23 agosto


Hoy 23 de agosto es el Día Europeo en conmemoración de las Víctimas del Estalinismo y el Nazismo.

Este día recuerda el Pacto Molotov-Ribbentrop del 23 de agosto de 1939 entre la Unión Soviética y Alemania, que dividió Europa en dos esferas de intereses.. 

El día busca «preservar la memoria de las víctimas de las deportaciones y las exterminaciones en masa, enraizando al mismo tiempo más firmemente la democracia y reforzando la paz y la estabilidad en nuestro continente».

Recuerda que los regímenes nazi y comunista cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones y que fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad. Evoca asimismo los atroces crímenes del Holocausto perpetrado por el régimen nazi y condena los actos de agresión, los crímenes contra la humanidad y las violaciones masivas de los derechos humanos perpetrados por los regímenes comunista, nazi y otros regímenes totalitarios.

#Memoria #Nazismo  #Estalinismo  #MovimientocontralaIntolerancia #DerechosHumanos #Víctimas

23 Agosto Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Personas Esclavizadas y de su Abolición

 

En la noche del 22 al 23 de agosto de 1791, se produjo en Santo Domingo (actualmente Haití y la República Dominicana) el comienzo de una sublevación que sería de decisiva importancia para la abolición del comercio transatlántico de personas esclavas. La finalidad que persigue el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Personas Esclavizadas y de su Abolición es inscribir la tragedia del comercio de personas esclavizadas en la memoria de todos los pueblos. 

La ignorancia o la ocultación de acontecimientos históricos importantes constituyen un obstáculo para la comprensión mutua, la reconciliación y la cooperación entre los pueblos. Este día nos ayuda a  rendir homenaje a todos los que lucharon por la libertad, y para continuar la enseñanza acerca de su historia y sus valores. El éxito de esta rebelión, dirigida por las propias personas esclavizadas, es una profunda fuente de inspiración hoy para la lucha contra todas las formas de servidumbre, el racismo, el prejuicio, la discriminación racial y la injusticia social que son un legado de la esclavitud.

lunes, 22 de agosto de 2022

22 Agosto Día de Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia basados en la Religión o las Creencias

 



Día de Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia basados en la Religión o las Creencias.

La libertad de religión o de creencias está contemplada en la Declaración Universal de Derechos Humanos

Sin embargo, se continúan perpetrando actos de intolerancia y violencia basados en la religión o las creencia, incluso existe cierta focalización contra personas pertenecientes a comunidades y minorías religiosas en todo el mundo. Además, la cantidad y la intensidad de estos incidentes va en aumento, adquiriendo a menudo un carácter criminal y unas pautas repetidas a nivel internacional.